https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/Barrios P., María Inés2026-04-292026-04-292025-03-15https://repositorio2.udelas.ac.pa/handle/123456789/1643La psicología clínica, de acuerdo con la American Psychological Association (APA, 2020), es una disciplina que integra la ciencia, la teoría y la práctica para comprender, prevenir y aliviar el malestar y la disfunción psicológica, promoviendo el bienestar y el desarrollo humano. Es una ciencia que ha evolucionado significativamente, incorporando enfoques basados en evidencia para el tratamiento de diversas condiciones, como la ansiedad, la depresión y los trastornos de personalidad (Triana y Villamizar, 2018). En el ámbito global, la atención psicológica a personas con discapacidad representa un desafío prioritario para los sistemas de salud, debido a que estas poblaciones suelen estar en mayor riesgo de exclusión, abandono terapéutico y problemas de salud mental no tratados. En el año 2023, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que en el mundo viven más de 1000 millones de personas con discapacidad de algún tipo, y muchas de ellas deben enfrentarse a múltiples barreras físicas, sociales y políticas para acceden a los centros de atención y ayuda sanitaria, en especial cuando de discapacidades que tienen un grado de afectación mental se trata. Por otro lado, la población sin discapacidad, es decir, sin una condición que limita física o mentalmente a las personas, también representan un foco de atención importante, en especial aquellas cuyos factores de desarrollo, estimulación, problemas médicos no mentales, se convierten en un impedimento importante para el bienestar general de los mismos. Casari et al., (2021), destaca el rol del psicólogo clínico integrativo, desde una visión profesional que involucra tanto aspectos personales y demográficos, como habilidades entrenadas gracias a la ardua formación académica y exposición a la atención, tratamiento y seguimiento de pacientes con o sin discapacidad. En este contexto, el papel del psicólogo clínico se vuelve esencial, ya que no solo se enfoca en la intervención terapéutica individual, sino también en la promoción de adaptación funcional y el fortalecimiento del entorno social del paciente.La psicología clínica, de acuerdo con la American Psychological Association (APA, 2020), es una disciplina que integra la ciencia, la teoría y la práctica para comprender, prevenir y aliviar el malestar y la disfunción psicológica, promoviendo el bienestar y el desarrollo humano. Es una ciencia que ha evolucionado significativamente, incorporando enfoques basados en evidencia para el tratamiento de diversas condiciones, como la ansiedad, la depresión y los trastornos de personalidad (Triana y Villamizar, 2018). En el ámbito global, la atención psicológica a personas con discapacidad representa un desafío prioritario para los sistemas de salud, debido a que estas poblaciones suelen estar en mayor riesgo de exclusión, abandono terapéutico y problemas de salud mental no tratados. En el año 2023, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que en el mundo viven más de 1000 millones de personas con discapacidad de algún tipo, y muchas de ellas deben enfrentarse a múltiples barreras físicas, sociales y políticas para acceden a los centros de atención y ayuda sanitaria, en especial cuando de discapacidades que tienen un grado de afectación mental se trata. Por otro lado, la población sin discapacidad, es decir, sin una condición que limita física o mentalmente a las personas, también representan un foco de atención importante, en especial aquellas cuyos factores de desarrollo, estimulación, problemas médicos no mentales, se convierten en un impedimento importante para el bienestar general de los mismos. Casari et al., (2021), destaca el rol del psicólogo clínico integrativo, desde una visión profesional que involucra tanto aspectos personales y demográficos, como habilidades entrenadas gracias a la ardua formación académica y exposición a la atención, tratamiento y seguimiento de pacientes con o sin discapacidad. En este contexto, el papel del psicólogo clínico se vuelve esencial, ya que no solo se enfoca en la intervención terapéutica individual, sino también en la promoción de adaptación funcional y el fortalecimiento del entorno social del paciente.application/pdf123 páginashttps://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/info:eu-repo/semantics/openAccesshttps://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/psicología clínicadisfunción psicológicadiscapacidadIntervención, tratamiento y seguimiento clínico de pacientes con discapacidad y sin discapacidad en REINTEGRA Los Santos, 2025Thesis